Chema Madoz.-El espacio compositivo

C3

En la fotografía C3, el formato utilizado es cuadrado, lo que provoca que a atención se fije en el centro, que es precisamente dónde se encuentra el conjunto de ondas -imitando a las provocadas por el impacto de las gotas en el agua- más grande. Al utilizar este tipo de formato, Madoz deja que la fotografía hable por si sola, evitando las reflexiones que traería, por ejemplo, el formato apaisado.

Utiliza de una composición abierta dentro de un espacio también abierto (como puede verse en los círculos cortados por los bordes de la imagen) creando una sensación de continuidad.

Con respecto a la sintaxis de la imagen, encontramos que los tonos más claros se sitúan en la parte superior izquierda, lo que contribuye a «aligerar» su peso, dontándola de equilibrio. En cuanto a la forma y la tensión, en esta fotografía encontramos «ondas» que se encuentran sobre las líneas (nivelación) pero también muchas otras que no (aguzamiento). La repetición ayuda a la agrupación. Además, la repetición de las líneas en la arena contribuye al ritmo, dando la sensación de fluidez.

A6

En la fotografía A6, Chema Madoz utiliza el formato apaisado, lo que contrasta con el formato que normalmente se utilizaría para un retrato -en el que, en este caso, se oculta el rostro-. De esta manera, permite que la visión se desplace lateralmente, de izquierda derecha, y mantiene la estabilidad que podría ser alterada por el hecho de que los colores más brillantes se encuentren a la derecha, así como el propio modelo que se sitúa descentrado.

El espacio compositivo es cerrado y la composición es abierta puesto que solo se muestra la parte superior del cuerpo del modelo.

Como elementos morfológicos de la imagen, encontramos la forma y el color. La forma, es decir, el modelo, se encuentra perfectamente diferenciada del fondo. En cuanto al color ( elemento que normalmente no destacaría en Madoz, salvo generalizando en su obra pues siempre utiliza el blanco y negro), utiliza un negro muy saturado para la chaqueta y un gis muy claro (casi blanco) para su piel. El contraste de estos dos colores evoca la elegancia y la nobleza, que se suman al misterio producido por el negro; el color blanco refuerza al negro.

En lo que se refiere a la síntesis de la imagen, encontramos que tiene simetría dividida en tercios horizontales.

La dirección indica un desplazamiento en diagonal.

F10

En la imagen F10, Madoz utiliza un formato vertical, típico de retratos (lo cual tiene relación con el objeto inferior) pues provoca que la vista se desplace sobre el eje y. Su composición es abierta (el cuello puede continuar) dentro un espacio cerrado: el fondo blanco carece de importancia y todo lo que se quiere representar está perfectamente contenido.

Los elementos morfológicos presentes son el punto, la forma y la textura. En primer lugar, el punto, en este caso la oreja, atrae la atención del espectador por su situación central y el contraste que supone. En segundo lugar, la forma: los objetos representados se distinguen muy facilmente del fondo. En tercer lugar, la textura de los objetos es perceptible: podemos sentir la suavidad del cristal en el reloj de arena y

En lo que se refiere a la sintaxis de la imagen, encontramos que se apoya en los ejes estructurales. En lo que se refiere al peso de la imagen, el hecho de que la sombra en el rostro del maniquí se encuentre en la parte izquierda de la imagen ayuda a contribuir al equilibrio, el cual se evoca también con la presencia de un reloj de arena sobre la «cabeza». No hay ritmo.

El hecho de que el reloj de arena se encuentre apoyado sobre la cabeza recuerda a la carga del paso del tiempo. Si nos fijamos más, el reloj de arena no tiene tapa en la parte de arriba, por lo que el mínimo movimiento provocaría su caída y posterior ruptura. La longitud del cuello da la sensación de dignidad.

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar